Hoy fuimos a PortAventura, Silvia, yo y los 3 bombones ustedes, a pasar el día porque están de vacaciones.
La Silvia me pregunta qué tal el regreso porque llegamos a casa a las 20 hs.
Papá había hecho ñoquis.
Y ella se fue en tren hasta BCN.
Yo le respondí esto:
Y tercero, llegamos, los ñoquis estaban hechos.
La Bianca quería con salsa de tomate, la Justi sin.
Le serví.
Justina llorando porque no tenía tomate cuando ella me había pedido sin tomate.
Le pongo tomate.
La Bianca quería más, la Justi comió dos y no quería más.
Así que se los dio a la Bianca.
Apenas se los dio lloró de nuevo porque eran sus ñoquis y ahora quería de nuevo.
Le serví más.
Con tomate y queso.
Comió medio y se los quiso dar a la Bianca.
La Bianca no quería más, le dijo:
“No Justi, para ya que no quiero.”
La Justi revolió el plato.
Después nos fuimos a bañar.
Subí con la Justi primero, todo bien, la bañé.
La Bianca no se quería bañar.
Subió el Lucio después y al último subió la Bianca llorando porque no quería ser última, que ella siempre es última, que la estoy agobiando, que no sé qué.
Bueno, se calmaron las dos, las acosté y dije:
“Bueno, corro la barrera para que se den la mano.”
Llanto de nuevo de la Bianca porque dice:
“Noooo nooo! Yo no quiero que me dé la mano porque cuando tú te vas la Justi me molesta y no me deja dormir, me dice banca banca y me molesta un montón.”
(Y yo me aguanté para no reírme porque llorando la imita que dice banca banca y la Justi tiene cara de sabandija).
Bueno, y se durmieron los 3 inmediatamente.
Antes de las 9 ya estaban dormidos.
Son 3 corazones hermosos, ninguno se queja, se portan bien, se quieren, se acompañan.
Son realmente 3 tesoros de mi vida.